A lo largo de la historia de la Humanidad, han habido, dependiendo del contexto histórico (lugar y tiempo), muchos conceptos, reacciones y prácticas de la homosexualidad.
En la Antigua Grecia, era totalmente aceptado y abalado que los hombres maduros mantuvieran relaciones con muchachos jóvenes, ocupándose también, de la educación de dichos individuos. Por lo contrario, era rechazada la idea de dos hombres mayores teniendo relaciones, aunque existieron excepciones. El ser "activo" representaba hombría, exigía respeto, era conpiscuo, pulquérrimo, mientras que ser "pasivo", demostraba aires de inferioridad, sometimiento. Se puede apreciar claramente el machismo de la época, siendo que el placer se encontraba en el hombre, y la reproducción en la mujer; porque el hombre era un ser perfecto, y no existía, en el mundo, nada que superara a dos hombres juntos.
La Literatura homosexual se destacó en dicha época.
La condescendencia en Roma era menor, pero aún así se aceptaba el hecho de la homosexualidad masculina. Se mantenía la creencia de que si un militar no sodomizaba a un esclavo, era indigno y carecía de hombría.
Más adelante, en la Edad Media, época de Inquisición, la persecución y castigo a las personas homosexuales fue acontecimiento repetido, constante. Los quemaban en la hoguera, es pecado ser gay, dice la Biblia.
Durante la época nazi, la homosexualidad se vio como defecto, falla técnica, la raza Aria debía terminar con los inferiores, los que no servían.
En la actualidad, existen partes del mundo en las que ser "gay" sigue estando mal visto, teniendo esto consecuencias muy graves, que llegan hasta la muerte. En nuestro país, hace poco se aprobó la ley del matrimonio igualitario.
La adolescencia es un momento de cambios, es una etapa de la vida en la que descubrimos quiénes somos y quiénes queremos ser.
Generalmente a esta edad, cuando nos convertimos en púberes, y empezamos a sentir, desear, querer explorar, ahí nos damos cuenta qué nos gusta. Desde los condimentos hasta la sexualidad.
Generalmente a esta edad, cuando nos convertimos en púberes, y empezamos a sentir, desear, querer explorar, ahí nos damos cuenta qué nos gusta. Desde los condimentos hasta la sexualidad.
El amor está en la cabeza, no en los ojos. El problema de pensar es que cuando una idea se convierte en costra muerta, es difícil sacarla. No podemos ir en contra de lo que sentimos. El amor no tiene forma, espacio, tiempo, lugar, simplemente se siente. Juzgar a una persona por su inclinación sexual demuestra tener un cerebro cerrado, dogmático.
Piensen qué feo debe ser que las personas te pongan en la lupa, a cuestionarte, por algo que no se puede controlar. Vivimos en un mundo en el que nos enseñaron que las familias consisten en papá y mamá, en el que los homosexuales no se podían casar, estamos acostumbrados a ver un chico y una chica besándose, teniendo relaciones, pero es eso, COSTUMBRE.
Si nos acostumbráramos a la diversidad, a aceptar que somos diferentes, que todos podemos amar de formas distintas, que NADIE puede elegir por vos, que los gustos son eso, gustos, y no te hacen ni mejor, ni peor persona; QUE SER GAY NO TE PROHIBE PENSAR, SENTIR, CRECER, ODIAR NI AMAR. Ahí, la sociedad va a empezar a mejorar.
Las personas que apoyan a los homosexuales, son tildadas de homosexuales; las que los odian son homofóbicos. ¿Qué está pasando? Somos todos PERSONAS.
Anda circulando en Internet una foto de dos chicos besándose, esta imagen se hizo muy popular tanto por los comentarios de apoyo, como por los insultos. Pero el problema estriba ahí; que ver una foto de dos pibes desencadena polémica, genera la necesidad de compartirla. Eso ya es marcar una diferencia. La gente se ama por lo que es, no por lo que ves.
Dejen de subir a tronos a las minas y pibes que no les da miedo decir que son homosexuales, porque no debería darles miedo, porque no puede ser que el mundo sea tan MIERDA, que tengan que estar asustados de contar lo que sienten.
Discriminar a alguien por su orientación sexual, es como no hablarle a alguien porque a vos te gusta la mayonesa y a él/ella no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario