sábado, 23 de marzo de 2013

Askers

      Típico de nuestra época, aparece una red social nueva que genera tres tipos de reacciones, por lo que podemos clasificar a los adolescentes en tres grupos.
      En el primero están los que sienten que TIENEN que probar de qué se trata ese nuevo mundo cibernético, hasta llegar a dominarlo. Desde el punto 0 vivieron explorando, vieron todos los cambios que sufrió dicha red, parecen conocerla más que a sí mismos. Es la reacción ¡Oh, una nueva red social, tengo que saber qué es y para qué sirve!
      Después tenemos a la mayoría, esos que sienten curiosidad, pero lo dejan para después. O se niegan a crearse una cuenta, pero terminan cayendo. 
      Por último están los que NO sienten interés, están apartados del mundo del Internet.
      Y, un día, apareció Ask.fm. Por el nombre se podía deducir que algo tenía que ver con preguntar, pero al fin y al cabo, era una incógnita total. 
       Al inicio, los "populares", "reyes de Ask", o simplemente los más conocidos, eran, en su mayoría, españoles. Pero, cuando los uruguayos y argentinos empezaron a usarlo, los españoles perdieron importancia. Desde mi punto de vista, la "fama" de los españoles siempre fue más merecida, más por contenido y menos por cara, cuando el cerebro importaba más que el cuerpo.
      Bajo el nombre de "Askers" (ahora referido a los de esta región), pasaron muchas personas, la mayoría perdió la popularidad que alguna vez tuvo, hubo los que se fueron y volvieron, y los que nunca lo abandonaron. Empezaron los conflictos, y desde ahí la bizantina fue constante. Askers criticando a otros askers por cosas que ellos también hicieron, juramentos de no superficialidad, promesas de sinceridad, reflexiones e historias personales, fábulas, intentos de dar lástima, ideas brillantes que se vieron opacadas por una cara linda.
     Me llama especialmente la atención el hecho de una persona que acusó a otra de dar respuestas pensando en los "likes", mientras aseguraba que lo hacía según sus pensamientos; para luego encontrarme que el acusador también lo estaba haciendo, y a grado mayor.
     La sicología a la inversa parece atraer fans, y la "belleza" es un imán de gente supérflua y poco reflexiva. ¿Cómo conllevan el hecho de amar tener esos seguidores, mientras dicen que los odian? Ask es una red hipócrita, y muchos se olvidan de que es eso, una red.
    Hasta los más profundos, sinceros e interesantes, terminaron cayendo por likes en algún momento. (Perdón por generalizar, probablemente quede alguno que siga sus ideales y valores).
    No se puede negar que si a alguien le gusta lo que escribís te sube el ánimo, pero ¿hasta dónde puede llegar eso, cuando cada uno sabe que lo que apoyan no son auténticamente sus ideas, sino su afán de ser conocidos? 
    En algún momento la red va a perder relevancia, los followers van a desaparecer, las "fans" no van a "amar" más a sus ídolos o platónicos, los "haters" van a seguir sus vidas; y ahí, en ese momento, los Askers se van a dar cuenta de qué tan valoradas eran sus ideas.
    Es patético que la meta de muchos a esta edad sea ir por la calle y que lo saluden, ir a un baile y que le pidan fotos, ir al shopping y ver gente gritando desaforadamente por el hecho de cruzarse con una persona.
    El fanatismo no es poner a alguien en un trono, es bajarte a vos mismo. 



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